Ahí se encontraba Carly, no se lo podia creer, cruzando las puertas de uno de los aeropuertos de Los Angeles, nunca se lo habría imaginado, volver a aquellas calles que tan bien conocia y que tantos recuerdos le traian, la mayoría buenos pero a decir verdad los mas importantes eran los peores de su vida aquellos que siempre intentaba mantener alejados, y no podía cada día recorrian su mente sin poder hacer nada para evitarlo.
-¡Bueno, venga, animo!- dijo para si misma- que tu puedes, ya sabías que tarde o temprano tendrías que volver, ya han pasado 6 años y ya es hora de enfentarse a esto.
Siguio caminando, sin mirar atras, poniendose sus gafas de sol, tirando de sus maletas, y sin fijarse en que la gente se quedaba mirandola. Ya estaba mas que acostumbrada, y ya le era igual, aunque como para no fijarse en ella, con su pelo negro como el ebano, sus ojos azules como el cielo mas limpio que uno se pueda imaginar, si con esto no fuera poco, llevaba puesto un vestido amarilloo, de esos que con solo mirarlos casi te dejan ciego, y tan corto que si hace un movimiento muy brusco enseñaría mas de lo que tapa.